“Perú: Tierra de Incautos”: el libro que busca despertar a un país dormido
Martin Caycho
Empresario y EscritorHay libros que se leen.
Otros se sienten.

Y algunos —muy pocos— intentan sacudir a una nación completa.
Perú: Tierra de Incautos, de Martín Caycho, pertenece a este último grupo.
No es una obra complaciente.
No está hecha para tranquilizar conciencias.
Está escrita para incomodar, para abrir los ojos y para provocar una pregunta que muchos prefieren evitar:
¿Cómo permitimos que el Perú terminara en manos de políticos sin patria y empresarios sin escrúpulos?
Un país administrado como si fuera botín
El libro expone, sin rodeos, cómo sectores de poder han tratado al Perú como si fuese propiedad privada.
La corrupción, el oportunismo y la ambición desmedida han convertido al Estado en un botín donde unos pocos se reparten privilegios mientras millones cargan con los costos del abandono, la informalidad y la desigualdad.
Pero Martín no escribe desde la rabia; escribe desde la lucidez.
Su análisis muestra que la crisis no es casual: es la consecuencia de décadas de decisiones que favorecieron a pocos y perjudicaron a todos.

La resignación también tiene precio
Una de las ideas centrales del libro es incómoda, pero necesaria:
Parte de la decadencia del país también se explica por nuestra resignación.
El autor sostiene que, mientras unos pocos movían los hilos del poder, la mayoría del país aprendió a sobrevivir sin exigir más.
Y esa resignación —heredada, repetida y normalizada— ha permitido que la corrupción avance sin resistencia real.
“Ningún poder es más fuerte que un pueblo que abre los ojos”
Pese al diagnóstico duro, el corazón del libro no es el pesimismo, sino el despertar.
Martín Caycho afirma que el Perú aún está a tiempo de cambiar su destino.
No con discursos, sino con decisiones valientes, con ciudadanía activa, con jóvenes informados, con instituciones que se limpien y se renueven desde adentro.
Perú: Tierra de Incautos es una advertencia, pero también un llamado a recuperar lo que nos pertenece:
la dignidad, la confianza y la capacidad de construir un país distinto.
Una nueva generación que no inclinará la cabeza
El libro propone una ruptura simbólica con el pasado:
Ya tuvieron su turno quienes hundieron al país.
Ahora le toca al Perú que no se rinde:
al trabajador que lucha cada día,
al emprendedor que crea oportunidades,
al joven que estudia pese a todo,
al ciudadano que no permitirá que la historia vuelva a escribirse con manos corruptas.
Es el momento —dice el autor— de un país de pie, dueño de su futuro, construido por la fuerza de su gente y no por la ambición de unos cuantos.
Cuando el coraje supera a la codicia
El mensaje final de Martín Caycho es directo y poderoso:
El Perú dejará de ser tierra de incautos el día en que el coraje de su pueblo sea más fuerte que la codicia de sus verdugos.
Ese día —afirma— puede estar más cerca de lo que creemos, siempre que la ciudadanía deje de esperar salvadores y empiece a construir, con carácter, el país que siempre merecimos.